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22 de junio de 2017

la cuenta





para este día culminó cada proceso químico
en mi cuerpo/ ayer nacimientos amaneceres
palabras a la carne y salpimientas de amor
cerraron cuentas/ óxidos besos esmeriles
de la lluvia/ zumos interiores/ gargantas
donde abrevo todavía y la presencia forja

cada instante de este día dibuja en mí
su arquetipo/ el sinfín giro de nombres causas
y señales/ entre miradas despliega un mapa
callejero en la memoria/ el devenir cicatriza
es prodigio y déspota:  mi hombre entonces
se debate en cadenas de fracaso y esperanza

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración: Filosofando(c) 

21 de junio de 2017

doble exposición



esto que dilata/ cuanto al fin destina
el ciclo digo brote y fruto ríen
hasta su maduración/ temporal es todo
suceso y devenir

dos sueños bajo una misma lluvia
de frente las palabras/ se contienen:
el abrazo es orden nuevo
estrella/ sino de luz e intimidad

tanto corrí hasta abrazarte/ tanto
me dolió la soledad/ te veo en mí
y soy tu nombre/ entre mis labios sos

algo crece/ desde el encuentro fluye
aire y agua/ la luna parida del cereal
mi marea y su esperanza/ océano
y reflejo de dos se viste el horizonte

la existencia es gemelar/ corta y ciñe
suelta y convoca/ de acero el tiempo
nos expone/ y entonces confundimos
las dos formas del sueño que soñamos

tanto corrí hasta abrazarte/ tanto
me dolió la soledad/ te veo en mí
y soy tu nombre/ entre mis labios sos

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:   Gurbus Dogan(c)

19 de junio de 2017

causa personal



a mitad del trance/ del que fui hasta quien
quiero ser mi ceguera ordena una existencia
diferente/ sin mitos ni coreutas prescindo
del mundo prestidigitado por guerras y ratones

mi recuerdo es polvo suelto amarillo/ siempre
dispuesto al agua al viento/ de cara a completar
relatos/ tan lejos del mundo exterior

                            porque eso es virtual: apenas
brillitos titilan en diarios y pantallas/ quizá cuando
el resto comprenda haya voces/ nuevas palabras:
un hiato anárquico me permita ver fuera de mí

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Antonio Mora (c)

y la desesperación



arribo ahora al inefable centro
de mi relato
Jorge Luis Borges, El Aleph

acaso indagar en esas miradas/ gramo más
o menos/ por fuera de la conversación del clima
el pan los visitantes este verano/ quién se atreve
a preguntar por resultados al tendero
y la cajera/ acaso cercenar reflexiones la paz
al docente de gimnasia/ cómo saber de vísperas
proyectos espacios por delante sólo conforme
al poquito que se sepa del mí mismo

         se vive el sueño de ciencia ajena/ pago
exclusivo y todo porvenir/ lo demás es fuego:
cuanto resiste/ todo aquello que ardió tras la sierra

         sólo la distancia muda/ sus racimos
la noche que anuncia grosores bajo vientre/ desiertos
de quien mira atrás/ no resisten definiciones devenir
la medida ni el relato

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Helena Almeida


otro aleph



batientes adentro la lectura:
un orden para la espera

sale al balcón/ hay cincuenta ojos vivos de pintura
memoria y voluntad son lanceros/ sangran
paleta en sus manos/ entonces busca transparencia
restriega lealtad en su mirada: por qué el resto
no ve lo que él/ con qué cristal opaco lo cegaron
dónde está eso que dicen ver

                            friega sus ojos con fuerza
como si cada mano fuera a desatar cinco fuentes
su soledad es del arte
la creación cifra la realidad más cercana
solitario y solidario son uno dice antonio gala/ él y yo
lo volvemos posible/ el idioma: ese vaso para colores
y formas/ la murmuración su melodía
la voluntad es pincel cuerda o teclado

una voz calza dioses/ ya en el balcón ve su aleph
un sueño en la memoria/ el otro de dolor y gozo inevitables


© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2016

Ilustración:  Chois Art (c)

16 de junio de 2017

alfin



boca arriba/ en cruz los brazos sin
dios ni rey/ ignoro si precipite en
mí un color o acaso el mar alce nivel
sobre playas/ máscaras y rémora

soy germen/ el cereal/ bestia al presentir
punto en que rematen paralelas
se confundan orillas/ el piélago y entre-
cejo/ mi núcleo carga edad/ nombre

y se viste con memoria entre palabras

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración:  Salvador Dalí

mecánicas



acaso un oxímoron controla el tiempo
es posible equidistar opuestos/ o la cuántica
otorga mezclas al fin imprecisión
entre colores/ un dolor soportable/ la bestia
según entibie/ o el océano siempre en su plato

         es impelente la existencia/ sus cañerías
sirven incineración al residuo que el contrario
recupera/ se vive en sueños y ascuas sin lindes
a la vista/ conviven izquierda con derecha
hay márgenes perpetuas en estigios y leteos

         la memoria es un áspid meridiano/ sólo
con olvido recupero mi individuo/ así habrá
decoherencia/ marejada al fin y un verso libre

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración:  Francesco Salviati (c)

13 de junio de 2017

tren



entre lo que ocurre y cuando falte suceder
pasa la memoria mordiéndose la cola/ su convoy
de gris profundo su algarabía convidan novedad

a veces oculto entre parpadeos/ ondulaciones
que traza el consciente: este deseo olvida sólo
para repetir/ ignora aúnes/ mi experiencia es ciega

sordomuda/ cuando de sujetar carnes se trata
ir por lances de comprobación/ sinfín el teclado
no hay dígito conocido: cada mueca es bautismo

y amanezco en hoguera/ un tren planta durmientes

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración:  Suzume Uchida (c) 

juan y la osculuz



se ama o no y aguante en uno al poeta
o acabe por languidecer/ de tan egoísta
y destemplado/ por caliente de regalo
o aristócrata en cada amanecer         
                  
la justa luz de las primicias
dijo juan/ el poema en altavoces
y otra vida cada muerto a cal y canto

existir consista en la confluencia
del verso y sus lectores/ una palabra
supere los opuestos/ memoria el ángel

         con sus pájaros: por una mirada
en vuelo/ entre dos orillas la cesura

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración:  Adrián Gottlieb

pérdida



nunca leeré esa línea con mi sombra
cierto poema digo/ ese a traviesa
de un presente de pies lengua y oídos

yo no podré escucharlo/ sonará debajo
de otro lo aplastará el mundo/ su fiesta
inexplicable/ sordo aunque me hablara

atonal/ palabras sin costura/ accidente
del idioma su arritmia/ herido en cristalinos
nunca leeré cuando cautive la distancia

antes pasajero del silencio que murmuro
de ángeles/ existe bajo el estricto pliego
de páginas/ mi mazo de naipes al viento

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017


Ilustración: Eliseo Miciu

11 de junio de 2017

aterrizaje



Antonio Carlos Jobim, 11.15 am
del último diciembre 18

fin del viaje viví el paradigma de una patria
de pocos/ provisoria en comunidad y diferencias

en torno los demás debaten posición/ su mirada
o rúbrica para el mundo/ con quién contra qué
escollo y a favor de cuál corriente se ciernen
destinos/ personales aporías/ despedidas en silencio

cuando callan las turbinas/ encienden sus teléfonos
la escasa dimensión de cada espera y cuanto unió
al cabo de pocas horas nos desvincula/ lágrimas
o risas espejos del sexo y manuales de historia

sólo letras sean apenas un trozo de mí/ de ellos yo
esa brizna cósmica  de recuerdos en piel y vello
lo que creció mi barba/ un breve sudor/ la saliva
que tragué durante el viaje/ y vacancias de la muerte

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración:  Wikipedia (c)

inundación



me anegó el meteoro y despierto:
el idioma en la puerta/ esta forma de mirar
verme un poema escurriendo tendones
y recuerdo de otras lluvias/ la única
palabra: gota del fin al penetrar su lienzo

mi tiempo es la arteria/ apuro versos
un rojo licor trae el nombre: rémoras
la memoria/ al otro lado mis ecos el viento
vuelve su pivot se asoma y salta/ lo digo
antes de que la oscuridad complete

un pizarrón mudo sin líneas/ ni cuadrícula
siquiera/ tras panal del sueño mi ronca
mano abre y te llama/ pronuncio el nombre
húmeda luz sacia su ritmo inunda cada letra
algunas flotan/ al poema vuelven: lo rescatan

aunque medio horizonte sigue bajo el agua

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración: Salvador Dalí

9 de junio de 2017

imaginería



fortaleza,
diciembre 2016

no oculta logos el poema/ tampoco el hombre
oscuro cuando alza un brazo/sujeta firme
la línea entre sus dedos
                  
son desconocidos los extremos para mí
y cuantos me rodean/ se intuye nada más

en la imagen/ como en mis palabras reunidas
por primera vez/ hay caprichos de piedra y aire
flujos todavía inesperados del oceáno/ casi sobre
el ecuador/ del verde al rojo

de cuerpo a reflejo/ desde carne frutal el cincel
devuelve un pescador/ ébano
         de nombre incierto en el poema

de lógica: nada

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017


Ilustración: Pescador del trópico brasilero (imagen propia)

8 de junio de 2017

versedetrásalante




… El amor de ser amado
(…)
Crece en
un árbol de oro.
Juan Gelman, Pendientes
en “de atrásalante
en su porfía”

nadie desconocerá al escribir la importancia
del disparador/ el ser de lenguaje nace del idioma
y este germina lozanía si atina al verso
                   por caso/ podría alumbrar varios
volúmenes a partir de epígrafes de gelman juan:
cuerpo de lucha y espíritu de niño seductor

o por qué no/ encontrarme el poeta en piel
del interior/ la memoria digo esta otra luminaria
que se descubre nueva a cada instante
                   cuando contemplo las heridas
bebas ingenuas/ cuantas no advertí al proferirme:
el viejo vuelve a sus pardos cascarones de la infancia

será que pendo del árbol de oro/ ese de juan
poeta por mucho vivo/ o sobreviven lastimaduras
de mi tía cuentacuentos italiana
                   será saberse amado/ es enamorarse
transcurrir en otro la existencia/ apasionar palabras:
el idioma y sus mareas/ si tu voz recorre mis follajes

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016 

Ilustración:  Ganza Santiago (c)

ataque



el vínculo temprano con el mundo lastima
los sentidos/ enceguece y amordaza/ quiebra
rutas de la esencia al idioma/ sopla alisios
sobre la memoria
                   entonces me vuelvo torpeza
imprecisión/ los perseguidores pierden
sus máscaras/ allí las hordas añican el cristal
y aunque quite las llaves pierdo la fortaleza

ahora flotan fragmentos/ todos desencuentran
sus valencias y mi revulsión mana lánguida
sin color/ sin voz ni bordes

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016

Ilustración:  Black and White (c)

6 de junio de 2017

al auditorio



nada peor: pretenderse o ser sospechado
crítico/ reír o llorar con facilidad/ huir de umbrías
sus recortes/ esa sombra tiende mantos
cada día
 u oponer cuerpos a la luz/ materias al
sol alterno del idioma/ su sol y brújula/ velas
al regreso y otra diáspora/ muda visión o ajeno mar

nada más ridículo que abogar por poesía
en multitudes/ otorgar valor a aplausos/ al abrazo
del colega/ la palabra es un licor que anega lentamente
a quien la dice y sólo después del después a sus lectores

no fundo el poema en confesiones o estandartes
él se independiza de mí/ y su camino es diferente/ yo
le acuerdo existencia siempre más allá del común
conocimiento/ sin gestos/ sin rostro ni apellido

© Carlos Enrique Cartolano.  De ambas orillas

Ilustración:   Predicas (c)

5 de junio de 2017

gemelos



no alcanza la ficción/ solo con yermos del vacío
el hombre intenta asir testigos/ ese fiel de la cordura
es insuficiente el gran texto/ historias del reino
una memoria de triunfos la íntima razón/ se necesita
preguntar aunque cómo dónde/ a quién cuál es
el ámbito la línea y el idioma/ acuse el péndulo su peso
cuanto transforme en punto el movimiento/ giros
en influencia/ poder en imperios de valoración

qué es peor y qué mejor/ del polo a la unidad se viven
la imposición del tiempo corrientes del océano/ soplos
del pasado y sueños de algo que vendrá/ dónde su centro
un equilibrio que venza a la polaridad/ o es preferible
acaso juzgar por ángel o demonio/ por bien y mal/ sólo
por carne o trascendencia/ olvidar la roca y desasirnos

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016


Ilustración:  Eric Decastro

escombros del tiempo



la desobediencia dijo galeano/ es la enseñanza
del primer decenio: los sobrevivientes de la segunda
torre fueron quienes escaleras abajo desoyeron
órdenes a los payasos logísticos de estuco y acuarela

                   la intensidad agrego/ aprecios
del cambio/ no hay amor de superficie/ es volátil el envase
sólo hay que temer a parálisis del verso y al coro amordazado
guardarse/ el sueño ahíto y el pájaro de altura

                   muerdo mi lengua por no mordérmela
otra vez/ quién es inseguro: no hay seguridad/ este tiempo
emisario de valores diferentes no termina de aterrizar/ se recae
y sus enemigos confunden/ acaso quedan certezas

le pregunto/ sólo cuantas desayunen dudas me contesta
galeano cinco años atrás/ en imágenes de la memoria
y adivino entre sus manos arcilla: mi región más dócil/ aires
de una conversación sin término y siempre íntimo/ desnudo

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016

Ilustración:  Un cacho de qulthura (c)

la destreza



lo que llaman real se colmó de palabras
pero significados que importen quedaron pocos
y fue grave tarea escindirlos/ en ello hubo de consistir
la sabiduría
         uno de los poetas paz octavio méxico df
aunque delhi parís también estocolmo/ dijo
es idéntico lo sacro el amor y la poesía/ otro/ keats
john londres sólo 36 años después roma/ identificó
verdad con belleza/  y completó la trilogía
houellebecq michel: lo bueno asimismo es lo cierto
él de reunión desde francia a dublinés otra vez parís
y argentina dos veces/ es otro de los sabios

hoy quien dijo mujer dice frida/ dios de sí por hombre
y ángeles todos en patria de culto y asunción

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016


Ilustración: Aaron Griffin

2 de junio de 2017

de ambas orillas (una vez más)




como si buscara confluencias de la noche
a mi existencia/ volvía del sueño al recorrer
la costa tras encalmar un día de tormenta

el oleaje todavía poderoso había sembrado
la arena con grandes caracoles/ muchos rotos
con heridas de roca y estallido/ podía ver

a los moluscos aún vivos buscándole al cielo
otro laberinto donde sumir ternuras/es  inútil
concluí por ellos: la muerte es del tiempo

sus demonios aseguran conflicto/ hay acero:
sus relejes brillan en genocidio y caracolas
mientras yo apenas paso de ser un nigromante

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016 

Ilustración:  Javier Marín

1 de junio de 2017

mesas servidas




de los bodegones me inquietan dos cosas:
la rima de naturaleza con muerta/ y desconocer
la identidad del susodicho matador

                   fuera de ello prefiero frutas
o verduras/ los alcoholes irritan mi paladar/ su ser
es astringente/ nada de bestias y aves muertas: son
de mal gusto y mancharán con sangre el lienzo

además:
jarrones y cuencos son intrascendentes

en cézanne admiro la frugalidad/ el enigma
de una noche en botellón/ y pliegues del mantel

aunque más importante aún es que no se ve la muerte
nada ha muerto/ quedan pendientes en él ambas
cuestiones/ a tiempo estoy de pelar y devorar alguna fruta
como de invitar amigos amantes o viajeros
                   a disparar sus dentaduras sobre
                   tanta vida como contenga el marco

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016


Ilustración: Paul Cézanne

31 de mayo de 2017

Habrá futuro si hay poesía



Manifiesto Por La Vida

  Hoy termina una larga jornada de eventos con la poesía como motor de cambio. Una versión más de Palabra en el mundo llega a la meta. No sabemos qué puede pasar mañana, a salvo el deseo de que todo sea mejor, y por
ello trabajamos desde el alba hasta la nueva aurora.
  Hoy somos unos pocos resumiendo el sentir de cientos de millones. Lo nuestro son las palabras, el sentimiento, la imaginación. En este cruce de caminos, nosotros seguimos el de la vida, pero a diario nos sorprenden con los avatares del mercado y “la menos vida” impuesta como un puñal en la garganta.
  Seguimos afirmados en razones, imaginando la vida de otra manera. En ese futuro cercano habrá cambio si hay poesía, y con ella el florecimiento de las mejores capacidades humanas. Que el futuro sea el soñado, depende de cada uno de nuestros actos presentes. Para ello estamos al Alba.


Gesto poético, XI Festival Internacional de Poesía Palabra en el Mundo



cortafuegos        

diez minutos antes del doble ataque a las torres
en new york/ la vajilla del bar tremoló en oídos
de algunos sensitivos
         y veinte antes/ el caniche a la mesa
de rue mouffetard abandonó su servilleta
y un gemido sobre las piernas de suzanne

esa mañana anisah dialogaba con sus primas/ pero
la interrumpió un extraño murmullo
en los estanques/ las tres pensaron: en dumai
también las tortugas verdes son matriarcas

y sobre el bosque de castelar dos nubes coronaron
la construcción/ una grave ceguera apropió
         la redondez y fue en piedra bocha
a imbuirse de cemento/ eso cuando la tevé mostraba
primeras imágenes de humo por la cadena española

una vez más el tiempo es consecuencia/ aún antes
de mudanza en hoteles de paso y contemplar fondos
en las valijas
         el silencio rodea la piel y nos despierta


© Carlos Enrique Cartolano. Abarrotes, 2017

Ilustración: Adrián Hillman(c)