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24 de junio de 2017

ahora aquí



éstos que cavan tumbas a los niños/ éstos
que niegan a los deudos su cadáveres
éstos/ que mayorizan droga y visten máscaras
de medios y publicidad/ de armamentistas
y redes sociales/ de laboratorios

                   estos son los ocho millonarios:
que tienen tanto como 3600 millones de pobres
pudieron conseguir

                            y eso es medio mundo
miserable/ aunque el dinero no cuenta
sólo importan la justicia/ siempre saberlos
ahora aquí


ellos son están porque tienen/ otra vez imperio
y genocidio/ esclavitud del capital claro/ pero
también de la estadística/ saber no saber la fórmula
es visible invisible y en la dicotomía cuántos trabajan

                   en tanto aquí rodean los jolgorios
hoy llegaron más turistas/ se gustan se disgustan frente
a los espejos calzan slips mejor figura más futuro mayor
bulto en los bolsillos/ el dinero no cuenta/ importa la justicia

me quedo con mi viejo sexo y
despolvo palabras que aún descubren y recuerdan cómo amar

                   te quiero/ quiero y respiro/ me gusto
nieto de peronista y masón: 1881 el quinto hijo
de inmigrantes/ me gusto
nacido de radical demócrata equivocado

me gusto poeta principiante y revulsivo/ me gusto
cierto cuando el mar empuja brumas sobre el balcón  
me gusto porque el poema brota/ lo leo y me mirás

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Daniel Santoro (c)

intuición




eso que al cabo de la noche perdió
la conciencia me sorprende en la poesía/ todo sueño
mella en capacidades extra lenguaje aun cuando
se lo crea olvidado/ son hilos gobernantes/ múltiples
memorias surten al sino y el poeta las descubre
al cosecharlas
                  
                            también los plásticos:
eso dice pedro roth que pinta de mañana y en la cama
con ampollas involcables

son avisos/ la pertenencia: esta naturaleza dócil
a transparencias escinde improntas por delante
de necesidad y voliciones/ acaso el verbo es logos
                            o es intuitiva la verdad humana

estoy en mi olvido/ soy la develada realidad del sueño

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración: Pedro Roth

reconocimiento



anduve kilómetros de sed con grises
y concluí: metrónomos no alcanzan
corazón/ no hay tiempo
más acá o allá del esqueleto/ ni calma
la ansiedad un índice cuando esté
boyando entre lecturas
se trata de
sintonizar una palabra: la precisa/ esa
que revuelva todo cálculo o cualquier plan
al hombre medio/asumir
propio poeta menor/ lo dijo borges

reconocerse el laberinto personal/ esa rosca
única: el tornillo llamado con mi cifra
e incluirse así en la fragua
cuando el instante
de gelman juan encuentre el cuerpo
(llanura de él y no la mía)/ ambas entidades
se derroten y sin ruido*/ porque de ida o vuelta
sólo un pasillo separa muros de ciudad y gehena

y es allí donde los cuernos suenan


* en de atrásalante en su porfía, “Por qué no”

© Carlos Enrique Cartolano.  Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:   Gabriel Orozco (c)


22 de junio de 2017

la cuenta





para este día culminó cada proceso químico
en mi cuerpo/ ayer nacimientos amaneceres
palabras a la carne y salpimientas de amor
cerraron cuentas/ óxidos besos esmeriles
de la lluvia/ zumos interiores/ gargantas
donde abrevo todavía y la presencia forja

cada instante de este día dibuja en mí
su arquetipo/ el sinfín giro de nombres causas
y señales/ entre miradas despliega un mapa
callejero en la memoria/ el devenir cicatriza
es prodigio y déspota:  mi hombre entonces
se debate en cadenas de fracaso y esperanza

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017


Ilustración: Filosofando(c) 

21 de junio de 2017

doble exposición



esto que dilata/ cuanto al fin destina
el ciclo digo brote y fruto ríen
hasta su maduración/ temporal es todo
suceso y devenir

dos sueños bajo una misma lluvia
de frente las palabras/ se contienen:
el abrazo es orden nuevo
estrella/ sino de luz e intimidad

tanto corrí hasta abrazarte/ tanto
me dolió la soledad/ te veo en mí
y soy tu nombre/ entre mis labios sos

algo crece/ desde el encuentro fluye
aire y agua/ la luna parida del cereal
mi marea y su esperanza/ océano
y reflejo de dos se viste el horizonte

la existencia es gemelar/ corta y ciñe
suelta y convoca/ de acero el tiempo
nos expone/ y entonces confundimos
las dos formas del sueño que soñamos

tanto corrí hasta abrazarte/ tanto
me dolió la soledad/ te veo en mí
y soy tu nombre/ entre mis labios sos

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:   Gurbus Dogan(c)

19 de junio de 2017

causa personal



a mitad del trance/ del que fui hasta quien
quiero ser mi ceguera ordena una existencia
diferente/ sin mitos ni coreutas prescindo
del mundo prestidigitado por guerras y ratones

mi recuerdo es polvo suelto amarillo/ siempre
dispuesto al agua al viento/ de cara a completar
relatos/ tan lejos del mundo exterior

                            porque eso es virtual: apenas
brillitos titilan en diarios y pantallas/ quizá cuando
el resto comprenda haya voces/ nuevas palabras:
un hiato anárquico me permita ver fuera de mí

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Antonio Mora (c)

y la desesperación



arribo ahora al inefable centro
de mi relato
Jorge Luis Borges, El Aleph

acaso indagar en esas miradas/ gramo más
o menos/ por fuera de la conversación del clima
el pan los visitantes este verano/ quién se atreve
a preguntar por resultados al tendero
y la cajera/ acaso cercenar reflexiones la paz
al docente de gimnasia/ cómo saber de vísperas
proyectos espacios por delante sólo conforme
al poquito que se sepa del mí mismo

         se vive el sueño de ciencia ajena/ pago
exclusivo y todo porvenir/ lo demás es fuego:
cuanto resiste/ todo aquello que ardió tras la sierra

         sólo la distancia muda/ sus racimos
la noche que anuncia grosores bajo vientre/ desiertos
de quien mira atrás/ no resisten definiciones devenir
la medida ni el relato

© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2017

Ilustración:  Helena Almeida


otro aleph



batientes adentro la lectura:
un orden para la espera

sale al balcón/ hay cincuenta ojos vivos de pintura
memoria y voluntad son lanceros/ sangran
paleta en sus manos/ entonces busca transparencia
restriega lealtad en su mirada: por qué el resto
no ve lo que él/ con qué cristal opaco lo cegaron
dónde está eso que dicen ver

                            friega sus ojos con fuerza
como si cada mano fuera a desatar cinco fuentes
su soledad es del arte
la creación cifra la realidad más cercana
solitario y solidario son uno dice antonio gala/ él y yo
lo volvemos posible/ el idioma: ese vaso para colores
y formas/ la murmuración su melodía
la voluntad es pincel cuerda o teclado

una voz calza dioses/ ya en el balcón ve su aleph
un sueño en la memoria/ el otro de dolor y gozo inevitables


© Carlos Enrique Cartolano. Las dos formas del sueño que soñamos, 2016

Ilustración:  Chois Art (c)

16 de junio de 2017

alfin



boca arriba/ en cruz los brazos sin
dios ni rey/ ignoro si precipite en
mí un color o acaso el mar alce nivel
sobre playas/ máscaras y rémora

soy germen/ el cereal/ bestia al presentir
punto en que rematen paralelas
se confundan orillas/ el piélago y entre-
cejo/ mi núcleo carga edad/ nombre

y se viste con memoria entre palabras

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración:  Salvador Dalí

mecánicas



acaso un oxímoron controla el tiempo
es posible equidistar opuestos/ o la cuántica
otorga mezclas al fin imprecisión
entre colores/ un dolor soportable/ la bestia
según entibie/ o el océano siempre en su plato

         es impelente la existencia/ sus cañerías
sirven incineración al residuo que el contrario
recupera/ se vive en sueños y ascuas sin lindes
a la vista/ conviven izquierda con derecha
hay márgenes perpetuas en estigios y leteos

         la memoria es un áspid meridiano/ sólo
con olvido recupero mi individuo/ así habrá
decoherencia/ marejada al fin y un verso libre

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración:  Francesco Salviati (c)

13 de junio de 2017

tren



entre lo que ocurre y cuando falte suceder
pasa la memoria mordiéndose la cola/ su convoy
de gris profundo su algarabía convidan novedad

a veces oculto entre parpadeos/ ondulaciones
que traza el consciente: este deseo olvida sólo
para repetir/ ignora aúnes/ mi experiencia es ciega

sordomuda/ cuando de sujetar carnes se trata
ir por lances de comprobación/ sinfín el teclado
no hay dígito conocido: cada mueca es bautismo

y amanezco en hoguera/ un tren planta durmientes

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración:  Suzume Uchida (c) 

juan y la osculuz



se ama o no y aguante en uno al poeta
o acabe por languidecer/ de tan egoísta
y destemplado/ por caliente de regalo
o aristócrata en cada amanecer         
                  
la justa luz de las primicias
dijo juan/ el poema en altavoces
y otra vida cada muerto a cal y canto

existir consista en la confluencia
del verso y sus lectores/ una palabra
supere los opuestos/ memoria el ángel

         con sus pájaros: por una mirada
en vuelo/ entre dos orillas la cesura

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración:  Adrián Gottlieb

pérdida



nunca leeré esa línea con mi sombra
cierto poema digo/ ese a traviesa
de un presente de pies lengua y oídos

yo no podré escucharlo/ sonará debajo
de otro lo aplastará el mundo/ su fiesta
inexplicable/ sordo aunque me hablara

atonal/ palabras sin costura/ accidente
del idioma su arritmia/ herido en cristalinos
nunca leeré cuando cautive la distancia

antes pasajero del silencio que murmuro
de ángeles/ existe bajo el estricto pliego
de páginas/ mi mazo de naipes al viento

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017


Ilustración: Eliseo Miciu

11 de junio de 2017

aterrizaje



Antonio Carlos Jobim, 11.15 am
del último diciembre 18

fin del viaje viví el paradigma de una patria
de pocos/ provisoria en comunidad y diferencias

en torno los demás debaten posición/ su mirada
o rúbrica para el mundo/ con quién contra qué
escollo y a favor de cuál corriente se ciernen
destinos/ personales aporías/ despedidas en silencio

cuando callan las turbinas/ encienden sus teléfonos
la escasa dimensión de cada espera y cuanto unió
al cabo de pocas horas nos desvincula/ lágrimas
o risas espejos del sexo y manuales de historia

sólo letras sean apenas un trozo de mí/ de ellos yo
esa brizna cósmica  de recuerdos en piel y vello
lo que creció mi barba/ un breve sudor/ la saliva
que tragué durante el viaje/ y vacancias de la muerte

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración:  Wikipedia (c)

inundación



me anegó el meteoro y despierto:
el idioma en la puerta/ esta forma de mirar
verme un poema escurriendo tendones
y recuerdo de otras lluvias/ la única
palabra: gota del fin al penetrar su lienzo

mi tiempo es la arteria/ apuro versos
un rojo licor trae el nombre: rémoras
la memoria/ al otro lado mis ecos el viento
vuelve su pivot se asoma y salta/ lo digo
antes de que la oscuridad complete

un pizarrón mudo sin líneas/ ni cuadrícula
siquiera/ tras panal del sueño mi ronca
mano abre y te llama/ pronuncio el nombre
húmeda luz sacia su ritmo inunda cada letra
algunas flotan/ al poema vuelven: lo rescatan

aunque medio horizonte sigue bajo el agua

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017

Ilustración: Salvador Dalí

9 de junio de 2017

imaginería



fortaleza,
diciembre 2016

no oculta logos el poema/ tampoco el hombre
oscuro cuando alza un brazo/sujeta firme
la línea entre sus dedos
                  
son desconocidos los extremos para mí
y cuantos me rodean/ se intuye nada más

en la imagen/ como en mis palabras reunidas
por primera vez/ hay caprichos de piedra y aire
flujos todavía inesperados del oceáno/ casi sobre
el ecuador/ del verde al rojo

de cuerpo a reflejo/ desde carne frutal el cincel
devuelve un pescador/ ébano
         de nombre incierto en el poema

de lógica: nada

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2017


Ilustración: Pescador del trópico brasilero (imagen propia)

8 de junio de 2017

versedetrásalante




… El amor de ser amado
(…)
Crece en
un árbol de oro.
Juan Gelman, Pendientes
en “de atrásalante
en su porfía”

nadie desconocerá al escribir la importancia
del disparador/ el ser de lenguaje nace del idioma
y este germina lozanía si atina al verso
                   por caso/ podría alumbrar varios
volúmenes a partir de epígrafes de gelman juan:
cuerpo de lucha y espíritu de niño seductor

o por qué no/ encontrarme el poeta en piel
del interior/ la memoria digo esta otra luminaria
que se descubre nueva a cada instante
                   cuando contemplo las heridas
bebas ingenuas/ cuantas no advertí al proferirme:
el viejo vuelve a sus pardos cascarones de la infancia

será que pendo del árbol de oro/ ese de juan
poeta por mucho vivo/ o sobreviven lastimaduras
de mi tía cuentacuentos italiana
                   será saberse amado/ es enamorarse
transcurrir en otro la existencia/ apasionar palabras:
el idioma y sus mareas/ si tu voz recorre mis follajes

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016 

Ilustración:  Ganza Santiago (c)

ataque



el vínculo temprano con el mundo lastima
los sentidos/ enceguece y amordaza/ quiebra
rutas de la esencia al idioma/ sopla alisios
sobre la memoria
                   entonces me vuelvo torpeza
imprecisión/ los perseguidores pierden
sus máscaras/ allí las hordas añican el cristal
y aunque quite las llaves pierdo la fortaleza

ahora flotan fragmentos/ todos desencuentran
sus valencias y mi revulsión mana lánguida
sin color/ sin voz ni bordes

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016

Ilustración:  Black and White (c)

6 de junio de 2017

al auditorio



nada peor: pretenderse o ser sospechado
crítico/ reír o llorar con facilidad/ huir de umbrías
sus recortes/ esa sombra tiende mantos
cada día
 u oponer cuerpos a la luz/ materias al
sol alterno del idioma/ su sol y brújula/ velas
al regreso y otra diáspora/ muda visión o ajeno mar

nada más ridículo que abogar por poesía
en multitudes/ otorgar valor a aplausos/ al abrazo
del colega/ la palabra es un licor que anega lentamente
a quien la dice y sólo después del después a sus lectores

no fundo el poema en confesiones o estandartes
él se independiza de mí/ y su camino es diferente/ yo
le acuerdo existencia siempre más allá del común
conocimiento/ sin gestos/ sin rostro ni apellido

© Carlos Enrique Cartolano.  De ambas orillas

Ilustración:   Predicas (c)

5 de junio de 2017

gemelos



no alcanza la ficción/ solo con yermos del vacío
el hombre intenta asir testigos/ ese fiel de la cordura
es insuficiente el gran texto/ historias del reino
una memoria de triunfos la íntima razón/ se necesita
preguntar aunque cómo dónde/ a quién cuál es
el ámbito la línea y el idioma/ acuse el péndulo su peso
cuanto transforme en punto el movimiento/ giros
en influencia/ poder en imperios de valoración

qué es peor y qué mejor/ del polo a la unidad se viven
la imposición del tiempo corrientes del océano/ soplos
del pasado y sueños de algo que vendrá/ dónde su centro
un equilibrio que venza a la polaridad/ o es preferible
acaso juzgar por ángel o demonio/ por bien y mal/ sólo
por carne o trascendencia/ olvidar la roca y desasirnos

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016


Ilustración:  Eric Decastro

escombros del tiempo



la desobediencia dijo galeano/ es la enseñanza
del primer decenio: los sobrevivientes de la segunda
torre fueron quienes escaleras abajo desoyeron
órdenes a los payasos logísticos de estuco y acuarela

                   la intensidad agrego/ aprecios
del cambio/ no hay amor de superficie/ es volátil el envase
sólo hay que temer a parálisis del verso y al coro amordazado
guardarse/ el sueño ahíto y el pájaro de altura

                   muerdo mi lengua por no mordérmela
otra vez/ quién es inseguro: no hay seguridad/ este tiempo
emisario de valores diferentes no termina de aterrizar/ se recae
y sus enemigos confunden/ acaso quedan certezas

le pregunto/ sólo cuantas desayunen dudas me contesta
galeano cinco años atrás/ en imágenes de la memoria
y adivino entre sus manos arcilla: mi región más dócil/ aires
de una conversación sin término y siempre íntimo/ desnudo

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016

Ilustración:  Un cacho de qulthura (c)

la destreza



lo que llaman real se colmó de palabras
pero significados que importen quedaron pocos
y fue grave tarea escindirlos/ en ello hubo de consistir
la sabiduría
         uno de los poetas paz octavio méxico df
aunque delhi parís también estocolmo/ dijo
es idéntico lo sacro el amor y la poesía/ otro/ keats
john londres sólo 36 años después roma/ identificó
verdad con belleza/  y completó la trilogía
houellebecq michel: lo bueno asimismo es lo cierto
él de reunión desde francia a dublinés otra vez parís
y argentina dos veces/ es otro de los sabios

hoy quien dijo mujer dice frida/ dios de sí por hombre
y ángeles todos en patria de culto y asunción

© Carlos Enrique Cartolano. De ambas orillas, 2016


Ilustración: Aaron Griffin